domingo, 31 de enero de 2010

allô?


(Oh no) Oh lately it's so quiet in this place
You're not 'round every corner
(oh no) Oh lately it's so quiet in this place
So darlin' if your not here haunting me
Im wondering...

from:



son días en las que me siento descolgado de todo! excepto de familia y sueños. días de inspiración: en cuanto salga al día 4 de febrero del aula 202 abriré la jaula de los deseos (sí, esa que llevo en la cabeza desde hace tiempo, que me despeina y me hace más feo) y daré rienda suelta al subconsciente, y al consciente también.
y creo que en cuanto tenga un poquito de dinero me compraré unas mazas, que visto lo visto tengo tiempo para volver a darle a los malabares.
¿y qué mas? ah si! oigo gritos a lo lejos, ahora Valencia me llama (qué despilfarro!), y me dice que ahora que voy acompañado me deja mirar debajo de su falda. pues yo lo que quiero ver es tu cielo oscuro, lady, que aún no me has enseñado.
también me llaman los carnavales, me llaman Pego y Cádiz.
me llaman Paueli, Carlos, Andrea, Anais y Gloria. los de aquí llevan cuatro días conmigo y ya me echan de más (jajaj, los compadezco).
me llaman comunicadores! llaman desde el jueves que viene a cobro revertido, llaman y no se oye lo que dicen del estruendo que llevan pegado al culo.
vaya, ahora vibro, me llaman de verdad, entre alguna de mis lorzas estará el móvil (ahora quien llama retóricamente es el gimnasio, cuya inversión en el no ha sido consumada), y es mi juancarlicos, que me llama para decirme que cómo va todo en el horizonte. te prometo que este verano nos volvemos a montar una comuna hippie(guión)campamentodeveranoparaniños (risa malévola).

y parece que no llama nadie más. una lástima, me gusta ser llamado. quizás empiece a gritar hoy.

y lo peor y más preocupante: el acalorado debate sobre la responsabilidad social de las empresas continúa. si Amartya Sen levantara la cabeza...

feliz semana

lunes, 25 de enero de 2010

el eterno atardecer de la mente impoluta

- ¡Espera!
- ¿Qué?
- No lo sé, solo espera.
- ¿Qué quieres Joel?
- Solo espera, no lo sé, quiero que esperes, solo un rato.

quiero tiempo para ver buen cine, quiero ver la nueva de Jean Pierre Jeunet
(arriba, the eternal sunshine of the spotless mind, digna de tarde de domingo)

quiero que esta peli no acabe igual que todas

felices (?) exámenes


martes, 12 de enero de 2010

la distancia JUSTA

Era invierno y los puercoespines, aislados cada uno en su rincón, tenían frío. Transcurrieron unos días, hasta que se les ocurrió que una buena forma de calentarse, sería apretarse unos contra otros. Al acercarse, sintieron un agudo dolor, por las heridas que se producían unos a otros con sus púas, y volvieron a alejarse.

Al poco tiempo, el frío se tornó insoportable, y volvieron a buscar el calor de los cuerpos amigos. Los pinchazos, les recordaron, que, tratándose de puercoespines, el exceso de cercanía era peligroso. Decididos, sin embargo, a no dejarse vencer en su lucha contra el frío, se alejaron y se acercaron varias veces, hasta que alcanzaron una distancia óptima, que les permitió estar calentitos, pero sin lastimarse.



si, me gustan más los amaneceres cuando el horizonte lo define tu cuerpo
porque te huelo y se me hiela la garganta
porque te palpo y me siento como si mil medusas me acariciaran
y noto el calor del hueso, diciéndome que hoy mi barbilla de ahí no pasa
(aunque a mi barbilla le gusta más la ternura de los músculos)

y desde aqui, al igual que tú,
contigo aunque sin tí,
he descubierto la única manera de amarte sin verte:

mirándote de tan cerca que se me tuerzan los ojos



-
y espero que empecéis con buen pie los exámenes, que yo no sé ni qué voy a hacer...

miércoles, 6 de enero de 2010

no hay vuelta atras!


no, en serio, no la hay! está decidido!
quiero despertar a mi paso miradas de emocion, de asombro, de miedo en algunos casos! pero tranquilos, no lloréis, que soy bueno! el resto del año me disfrazo de padre, y no al revés! y yo también quiero trabajar una hora al año a velocidad de vértigo... quiero que mi espíritu se multiplique por todos los lugares de españa en una noche de invierno... SI! quiero ser rey mago!

¿quedará algún puesto vacante en la corte de sus majestades?

(esta mañana mis galletas estaban mordidas, y los camellos habian alborotado la gavilla de paja con sus hocicos)

:)

¿qué os han traído los reyes?

lunes, 4 de enero de 2010

(cof, cof)


ay

tengo el SDLNTAVDULAVDO

(sindrome de la nariz taponada, a veces de un lado a veces del otro)



me siento febril, hinchado, con la nariz en carne viva, destemplado, dolorido, mocoso y un largo etcétera que me llevará a la muerte



así que redactaré mi testamento:
-quiero que mezcleis mis cenizas con arena de gato perfumada, marca hacendado (mis cenizas tienen que echar peste, tengo mucha putrefacción reservada aún).
-diamantes y rubíes para los niños africanos; oro, cetros, diademas y varitas mágicas para los refugiados del sáhara; y en cuanto a camafeos, esmeraldas y dvd's, podéis repartirlos entre los parroquianos de cualquier bar de mala muerte con más de tres dientes

(pobre mundo, nunca se salvará)

ah, y feliz año!

miércoles, 30 de diciembre de 2009

la década de los 00's

bueno, hoy se proclama como mi musa la señorita Irenebe Pattinson, ya que, sea por envidia o por admiración, me ha motivado a hacer una valoración personal de este año... al borde del abismo del cambio de década (si, me parece un abismo, es el primer cambio de década que lo aprecio realmente como tal).

pero, por dónde empezar? sin duda por lo bueno, porque este 2009 no habría dejado indiferente a cualquiera que se hubiera metido bajo mi piel. y todo, realmente me lo debo a mí, no a la suerte ni al devenir. todo lo que me he propuesto este año lo he conseguido a base de bien y de esfuerzo. sin ir más lejos, hace un año no era monitor, no me veía estudiando comunicación audiovisual, no tenía ningún título acreditativo de que sabía idiomas, tenía en el bolsillo un paquete de tabaco y estar con mi gente era algo que valoraba, pero que no amaba. ¿qué puedo decir del dos mil nueve? que si todos los años fueran como este, pocas preocupaciones asolarían mi vida. me atrevo a decir que será uno de los pocos años en los que conseguiré absolutamente todo lo que me propongo.

malo, realmente malo, nada. porque esas pequeñeces no se han aventurado a marcarme, pero sí lo que me han enseñado. lo que si desprecio es que han habido problemas que han afectado bastante a la gente que más quiero e inevitablemente no he podido hacer nada.

este año, para bien o para mal, he aprendido que los amigos no están ahí para siempre, y que lo bueno de la amistad es atesorar los momentos. sí se puede confiar ciegamente en la gente, pero esa confianza no dura siempre. hay altos y bajos, y hay que estar alerta, y creo que esto hay gente que aun no lo sabe. este año la amistad me ha demostrado ser el limpiabotas del amor, siempre a su servicio, y que en mayor o menor medida, quien tiene al amor no necesita de la amistad (es triste pero cierto).

también he aprendido muchas cosas sobre la responsabilidad, pero eso es más aburrido y pienso que menos interesante para escribirlo en el blog

y respecto a los hechos, no ha sido un año especialmente divertido, tampoco un año que pueda calificar de monótono. ha sido un año de buenos acontecimientos, y sin ir mas lejos ahora tengo casita en valencia, donde no estoy muy seguro de ser feliz, porque no tengo oportunidad de estar todo el día con la gente que allí me hace feliz.

como termino el año? con miedo a que el universo recobre su equilibrio, ya que he tenido una temporada tan sumamente BUENA (en la que los grandes bajones me los han causado las más absurdas pequeñeces) que creo que inevitablemente la cosa debe empeorar.

y sin ir mas allá (porqué sé que tengo muchísimas más cosas que decir del 2009 que ahora mismo no fluyen por mi mente), voy a poner una serie de fotunas que reflejan este año que termina con mi número de la suerte.























y bueno, solo desearos un felicísimo 2010

viernes, 25 de diciembre de 2009

the cat piano


Qué mejor manera de felicitar la navidad, que regalando un cachito de los sueños de alguien.

Y aquí, el poema (en el video está subtitulado y traducido).

Lo dicho, feliz navidad.

Long ago my city’s luminous heart, beat with the song of four thousand cats.

Crooners who shone in the moonlight mimicry of the spotlight.
Jazz singers. Hip cats that went ‘Scat!’
Buskers with open-mouthed hats hungry for a feed.
Parlours paraded purring glamorous songstresses.
Smoky hookahs and smoking hookers.
Strays strummed string and sung a cocktail of cat’s tails.
A decadent party of meowing sound.
A bohemian behemoth, post-midnight soiree.

Amongst the chorale ‘o tuneful ones was one fair queen who drew me from o’er the way.
Her fur, an amorous white and a voice that made all the angels of eternity sound tone deaf.
Blind with love at first sight, touched by the taste of her sound,
I longed to be the microphone she cradled near her breast.

‘Twas our Shang-ri-la of sound,
A paradise found where nothin’ could stop us.
Or so it seemed.

Singers began to vanish like sailors lost at sea.
Snatched from stage alley way
Shanghai’d from behind scarlet curtain.
Into thin air they disappeared without a single cry.
Police study the clues.
Foot-prints from human shoes.

So you’ve heard of every instrument but?
Torn from your history books is this pianola,
This harpsichord of harm.
The cruellest instrument to spawn from man’s grey cerebral soup.
The Cat Piano.

Confined were the cats in a row of cages.
With each note struck upon it’s ivory tusks,
A sharpened nail would pierce each cat’s tail,
Forcing a note from each pitch on the scale.

I ran my cursed writer’s run to tell her beware.
She wasn’t there.
My soul capsized.
Like a fish, paralysed.
On a chopping board, its spinal cord ripped forth from its body,
Her vocals the last the thief had needed,
A rare celestial pitch that would complete his collection.

The city in unrest.
Fights broke out in its sleep.
I couldn’t dream anymore.
There was a hole in my heart and everything fell out of it.
All music forbidden.
Keep your lullabies hidden.
And your A and E minors off the street after dark.

My town grew cold and bitter.
In icy hibernation was the once thumping heart.
Now seizing up.
Freezing up.

Katzenklavier.
The torturous worm of sound burrowed deep into my ears.
Le Piano du chat
I thought of Van Gogh.
Neko Piano.
I’d put an end to this incessant, inescapable drone.
Mao Gang Qin

I enlisted an army of the brave and I their general declared war.
Poised with tooth and fire in paw.
We would finally settle this musical score.
Eyes with fierce intent that glowed.
Through tempestuous waters we rowed.
Storming the shores,
Swarming in scores,
Scaling its walls with well-sharpened claws,
We invaded the tower through all its doors.

Up the winding stairs,
To meet him with blinding stares.
There he sat.
The organ grinder.

He turned, we pounced, we scratched and bit.
He stumbled.
Fell through the window.
Screaming into the indigo waters below.

We freed the chain gang from their jail.
Cremated the piano.
And for home we set sail.

The city had reclaimed its vestal muse.
It would live again.
Beat again.
Cats would sing in the street again.
And I in anonymity as I had been long before this soliloquy,
Could sit and listen from afar.
The Cat Piano, now a healed over wound.
And this ode its fading scar.